27 Marzo, 2026
En las últimas semanas, las autoridades sanitarias han alertado de la detección de una especie de hongo que se transmite de gatos a humanos, identificado como Sporothrix brasiliensis. Este microorganismo, de origen brasileño, fue localizado hace unos pocos días en algunas regiones de Uruguay, lo que hace que los expertos extremen la vigilancia.
Una de las particularidades de este hongo es que tiene la capacidad de cambiar de forma dependiendo de la temperatura (dismorfismo térmico), es decir, cuando está a temperatura ambiente tiene una forma filamentosa, y en contacto con el calor corporal se transforma en pequeñas levaduras más redondeadas.
Una característica particular
Esta característica es la que le permite adaptarse a cualquier ambiente y sobrevivir. En contacto con la piel de animales y personas, puede ocasionar una enfermedad denominada esporotricosis, que en los últimos 10 años ha afectado a unos 11.000 humanos en Brasil.
En el caso de los gatos, esta infección se manifiesta con llagas en la cara, la nariz y las patas. Si no se trata, se convierten en portadores y pueden contagiar la enfermedad a otros animales y personas. En estas últimas, la propagación se da a través de un arañazo, una mordedura o por tocar las heridas del animal. Los gatos callejeros tienen una mayor probabilidad de presentar infecciones más graves.
Los síntomas en personas
Uno de los principales síntomas en personas suele comenzar con protuberancias rojas que pueden derivar en una herida abierta que “viaje” por los vasos linfáticos, afectando directamente al sistema inmunitario. Aunque es poco común que derive en complicaciones, algunas de estas son la meningitis, la artritis o las infecciones en los pulmones. Al bajar las defensas, puede también empeorar afecciones previas.
El diagnóstico se realiza a través de un análisis de las lesiones o mediante un cultivo en el laboratorio. En cuanto al tratamiento, este consiste en medicamentos antifúngicos como el itraconazol o la terbinafina, pero la cura puede tardar varias semanas, dependiendo de cada caso.
En el caso de España, por el momento no se han dado alertas sanitarias oficiales sobre la propagación de esta cepa. En caso de detectar alguno de los síntomas antes mencionados, tanto en mascotas como en humanos, es importante que se ponga en contacto lo antes posible con un profesional de la salud.