31 Octubre, 2025
El contacto piel con piel al nacer beneficia al bebé al estabilizar su temperatura, respiración, ritmo cardíaco y niveles de azúcar en sangre, además de facilitar la lactancia materna. Este contacto promueve la calma, reduce el llanto y fortalece el vínculo afectivo entre padres y bebé. Para la madre, contribuye a reducir el estrés y el riesgo de depresión posparto, y puede ayudar en la recuperación.
Beneficios para el bebé
- Estabiliza sus funciones vitales: Ayuda a mantener estables la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca, la respiración y los niveles de azúcar en sangre, previniendo la hipoglucemia.
- Facilita la lactancia: El contacto con el cuerpo de la madre estimula al bebé a buscar el pezón y a agarrarse a él de forma espontánea, lo que ayuda a iniciar la lactancia materna de manera exitosa.
- Reduce el estrés y el llanto: Al escuchar los latidos del corazón de la madre y sentir su calor, el bebé se siente más seguro y tranquilo, lo que disminuye el llanto y promueve un sueño más prolongado.
- Fortalece el vínculo: El contacto físico y sensorial desde el primer momento crea un vínculo afectivo fuerte y duradero entre el bebé y sus padres.
Beneficios para la madre
- Reduce el riesgo de depresión posparto: El contacto piel con piel libera oxitocina, una hormona que calma a la madre y reduce los niveles de estrés y ansiedad, ayudando a prevenir la depresión posparto.
- Promueve la recuperación: La liberación de oxitocina también ayuda a que el útero se contraiga, lo que puede reducir el sangrado posparto y favorecer la recuperación.
- Genera confianza: Al poder interpretar las señales de su bebé más rápidamente, la madre desarrolla confianza en sus instintos de cuidado.
¿Quién puede realizar el contacto piel con piel?
- Aunque es más común que lo haga la madre, el padre también puede realizar el contacto piel con piel desde el nacimiento o después del parto. Esto refuerza el vínculo entre padre e hijo y permite que la madre descanse.