20 Octubre, 2025
El crecimiento es consecuencia de varios factores como la genética o la alimentación, no obstante, en el caso de las mujeres suele detenerse el crecimiento entre los 16-17 años, mientras que en los hombres puede prolongarse incluso hasta los 20 años.
Los estereotipos y cánones sociales existentes hace que una estatura que no se ajuste a estos pueda provocar grandes complejos e inseguridades en la persona que lo sufre, ya sea hombre o mujer. Por este motivo, la ciencia ha permitido un método que hace posible un incremento de la estatura, conocido como “cirugía de alargamiento de extremidades”.
Esta intervención quirúrgica se basa en un proceso denominado osteogénesis por distracción, en el que el hueso se alarga gradualmente para estimular el crecimiento de hueso nuevo. Se produce un corte en el hueso y se implanta el dispositivo de alargamiento, que va separando lentamente los segmentos óseos y logra añadir varios centímetros de longitud a la extremidad.
Posibles complicaciones
Al igual que cualquier cirugía, puede conllevar algunas complicaciones como infecciones, daño nervioso y problemas de consolidación ósea. Además, el proceso de recuperación puede ser largo y requiere dedicación a la rehabilitación. Por este motivo es fundamental que se evalúen los riesgos y beneficios antes de someterse a la operación.
Antes de realizar cualquier cambio físico en el cuerpo lo más aconsejable es consultar con un profesional de la salud. Cabe destacar que la altura nunca es un indicativo de salud, por lo que es también importante centrarse en otros marcadores como la fuerza, los niveles de energía, la movilidad y el bienestar general. Además, si se detectan otros indicativos como el cansancio continuo, el dolor o los cambios de humor constantes es imprescindible consultar con un experto lo antes posible.